El Santo Rosario

Capítulo I           ¿Por qué rezamos el Rosario?

Capítulo II          Historia del Rosario

Capítulo III        Santo Rosario, modo de rezarlo

 

La Virgen nos invita a rezar el rosario

Letanía Lauretana

Misterios Gozosos   (Lunes y Sábados)

Misterios Dolorosos  (Martes y Viernes)

Misterios Gloriosos  (Miercoles y Domingos)

Misterios Luminosos  (Jueves)

 

 


Introducción
Entre todas las devociones que hay dedicadas a la Virgen María, el rezo del Rosario es la que más identifica y une a los católicos. Es una magnífica oración que nos encamina a vivir los misterios del Evangelio, a recordar y meditar los momentos más significativos del Salvador. El Rosario es una oración evangélica, que necesita de la meditación; nos enseña que, con Cristo, a través del gozo y el dolor se consigue la gloria. El Rosario consta de varios elementos, como la repetición de oraciones tradicionales como el Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria, así como de las Letanías Lauretanas, en las que de una manera muy concreta pedimos la intercesión de María fijándonos en todas sus virtudes y dones recibidos de Dios. Pero el elemento fundamental que da sentido al rezo del Santo Rosario es la contemplación: al recordar cada misterio del Rosario en los que recorremos los momentos más importantes del Evangelio, meditamos junto a María los misterios de la Vida de Jesús. Como dijo el Papa Pablo VI, “sin contemplación, el Rosario es un cuerpo sin alma y su rezo corre el peligro de convertirse en mecánica repetición de fórmulas y de contradecir la advertencia de Jesús: “Cuando oréis, no seáis charlatanes como los paganos, que creen ser escuchados en virtud de su locuacidad” (Mt 6,7). Por su naturaleza el rezo del Rosario exige un ritmo tranquilo y reflexivo, que favorezca en quien ora la meditación de los misterios de la vida del Señor, vistos a través del corazón de Aquella que estuvo más cerca del Señor, y que desvelen su insondable riqueza” (Exhortación Apóstolica Marialis Cultis, 47, febrero 1974). En definitiva, y siguiendo las enseñanzas del Beato Papa Juan Pablo II, a través del Rosario, “recordamos a Cristo con María, comprendemos a Cristo con María, nos configuramos a Cristo con María, rogamos a Cristo con María y anunciamos a Cristo con María” (Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae, octubre 2002). “Esta oración ha tenido un puesto importante en mi vida espiritual desde mis años jóvenes- El Rosario me ha acompañado en los momentos de alegría y en los de tribulación. A él he confiado tantas preocupaciones y en él siempre he encontrado consuelo”. Con estas palabras también de nuestro querido Papa Juan Pablo II, le pedimos a la Virgen María, bajo la advocación de Madre de la Esperanza que nos enseñe a rezar, que nos enseñe a seguir a su Hijo Jesucristo, que nos enseñe a ser hijos cumplidores de la voluntad del Padre, como ella misma hizo a lo largo de su vida. Que este cuadernillo entre en vuestros hogares y sirva como instrumento para una “escuela del Rosario” en vuestras familias y en nuestra comunidad,parroquial. 

 

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Capítulo I ¿Por qué rezamos el Rosario?

 

Muchas veces tendríamos que comenzar preguntándonos ¿por qué rezamos? La oración es un diálogo en confianza rosario? con Dios, con nuestro Padre que sabemos que nos ha creado, nos ha redimido, nos ama como si fuéramos su único hijo sobre la tierra. Por eso, para un cristiano que piensa esto de manera cotidiana no le cuesta rezar, no le cuesta dirigir sus ojos, sus labios, su corazón, sus palabras hacia Dios, y también hacia María, madre de Dios y madre nuestra, gran intercesora entre los hombres y su hijo Jesucristo. Como nos dice el Papa Benedicto XVI en una de sus catequesis acerca de la oración, “sabemos bien que, de hecho, la oración no se da por descontado: es necesario aprender a rezar, casi adquiriendo de nuevo este arte”. Dentro de esa práctica cristiana de orar, de hablar con Dios, de contarle todo lo que nos pasa, se encuentra el rezo del Rosario, como una forma más directa de contar con la ayuda maternal de María, y por eso se rezan esos 50 “avemarías”. Y es una buena manera de ir tomando ese arte del que nos habla el Santo Padre, porque a través del rezo del Santo Rosario podemos recordar a Cristo con María, comprender a Cristo desde María, configurarnos a Cristo con María, rogar a Cristo con María y anunciar a Cristo con María. Estas son algunas de las respuestas que suelen dar determinadas personas cuando se les pregunta acerca del Santo Rosario: 

 

 -que es aburrido

- que siempre decimos lo mismo

-que así no ayudas a nadie

-que está pasado de moda

- que ya nadie lo reza

- que no sirve para nada

- que es una pérdida de tiempo

Sin embargo, son millones de personas alrededor del mundo, que en algún momento de su vida, o quizá, durante la mayor parte de ella, cogen en sus manos un rosario para aprender de María a contemplar el rostro de su hijo Jesús, y para obtener favores y gracias a través de la mediación amorosa de la Virgen madre. Estas son las razones dadas por algunos jóvenes para rezar a diario el Santo Rosario: 

 

- porque hay mucha gente que sufre

- porque llevamos más de 500 años haciéndolo

- porque el mundo necesita paz

- porque lo aprendí de niño

- porque no tengo miedo

- porque estoy triste

- porque estoy cansado y desanimado

- porque quiero ayudar a los demás

- porque es muy sencillo

- porque me da fuerzas

- porque une

- porque mucha gente lo está esperando

- porque hace fácil lo difícil.

- porque me hace ser mejor

- porque las cosas pueden mejorar

- porque me encanta decir piropos a María

- porque siempre me escucha

- porque confío en ella

- porque nos lo ha pedido

- porque a María le encanta

- porque la quiero mucho

- porque es la Madre de Dios

- PORQUE ES MI MADRE.

En realidad, ¿para qué rezamos el Santo Rosario?

El rezo del Rosario tiene 3 fines:

Es un ACTO DE AMOR:

Una manera de decirle a María, tu Madre del cielo, que la amas, que le agradeces que nos haya dado a Jesús. Piensa que cada vez que rezas el Rosario le entregas a la Virgen un detalle, un regalo.

Es un ACTO DE REPARACIÓN:

Es decir, un modo de reparar las ofensas que tú y los otros hombres han hecho a Dios, un modo de pedir la intercesión de nuestra Madre del Cielo por tanto pecado.

Es un MEDIO DE APOSTOLADO:
Esto significa que a través de la oración tú puedes pedir a la Virgen que interceda a Dios por muchas intenciones: por la Iglesia, los sacerdotes, el Papa, los enfermos, la unidad familiar, las guerras, por todo aquello que quieras que vaya mejor dentro de tu familia…. ¡Con tu oración puedes ayudar tanto a tantos! Se llama ROSARIO, porque las oraciones se enlazan con las meditaciones de los misterios y forman una corona de rosas para la Virgen. Además el rezo del Santo Rosario confiere indulgencia plenaria si el rosario se reza en una iglesia o un oratorio público o en familia, en una comunidad religiosa o asociación pía; se otorga una indulgencia parcial en otras circunstancias” (Enchiridion de Indulgencias, p. 67)
Se han de cumplir las condiciones habituales: 

1 Que se recen las cinco decenas del Rosario sin interrupción

2 Las oraciones sean recitadas y los misterios meditados

3 Si el Rosario es público, los Misterios deben ser anunciados

Además debe cumplirse:


1 Confesión Sacramental
2 Comunión Eucarística

3 Oraciones por las intenciones del Papa

El Beato Papa Juan Pablo II dice:


El Rosario es mi oración mariana predilecta. ¡Plegaria maravillosa! en su sencillez y en su profundidad. En esa plegaria repetimos muchas veces las palabras que la virgen oyó del Arcángel y de su prima Isabel. Y en el trasfondo de las Avemarías, pasan ante los ojos del alma los episodios principales de la vida de Jesucristo. El Rosario en su conjunto consta de los Misterios Gozosos, Dolorosos, Gloriosos y Luminosos, y nos pone en comunión vital con Jesucristo a través del corazón de su madre”.

¿Por qué rezar el Rosario hoy? Ciertamente, para crecer en santidad y en la vida de oración de uno. Las siguientes son otras razones que explican por qué el Rosario debe ser rezado con frecuencia, incluso todos los días: “Entre todas las devociones aprobadas por la Iglesia no ha sido tan favorecido por tantos milagros como la devoción del Santísimo Rosario” (Pío IX).


“Rezar el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo”
(Nuestra Señora de Fátima).


“No hay medios más seguros de llamar por las bendiciones de Dios sobre la familia... que el rezo diario del Rosario” (Pío XII).


“No dudamos en afirmar de nuevo públicamente que ponemos gran confianza en el Santo Rosario por la curación de los males de nuestro tiempo” (Pío XII).


“Nadie puede vivir continuamente en pecado y seguir rezando el Rosario: o bien se dará por vencido el pecado o se dará por vencido el Rosario” (obispo Hugh Doyle).


“El Rosario es una oración magnífica y universal por las necesidades de la Iglesia, las naciones y el mundo entero” (Papa Juan XXIII).


“El Rosario es el compendio de todo el Evangelio” (Papa Pablo VI, citando al Papa Pío XII). 

“La meditación de los misterios del Rosario puede ser una excelente preparación para la celebración de los misterios mismos en las acciones litúrgicas [por ejemplo la misa], y también puede convertirse en un eco prolongado de los mismos” (Pablo VI).

“Mi impresión es que el Rosario es de gran valor no sólo de acuerdo a las palabras de Nuestra Señora de Fátima, sino de acuerdo a los efectos del Rosario que se ven a través de la historia. Mi impresión es que la Virgen quería darle a la gente común, quienes tal vez no saben rezar, este sencillo método de acercarse a Dios” (Sor Lucía, una de las videntes de Fátima).


“¡Qué hermosa es la familia que reza el rosario todas las noches”
(Papa Juan Pablo II).

 

Capítulo II   Historia del Rosario

 

El rosario comenzó probablemente como una práctica por los laicos para imitar el Oficio Monástico Divino (Breviario o Rosario Liturgia de las Horas), durante el curso del cual los monjes todos los días rezaban los Salmos, que son en total 150. Los laicos, muchos de los cuales no podían leer, sustituían los salmos por 50, o incluso 150 “Avemarías”.

Esta oración, por lo menos la primera mitad de ella, que es de origen Bíblico, parece ya usarse desde temprano (siglo II) como jaculatoria, o recuerdo de la entrada de Dios en el mundo con la Encarnación, como antiguas pintadas en algunos sitios cristianos nos sugieren.

A veces una cuerda con nudos se utilizaba para llevar las “cuentas” de las “avemarías”. La primera referencia histórica clara del nacimiento del Rosario, sin embargo, es de la vida de Santo Domingo (nacido en España y muerto en 1221 en Bolonia), el fundador de la Orden de Predicadores o Dominicos. Él predicó una forma de Rosario en Francia en el momento en que la herejía albigense estaba devastando la fe cristiana allí. La tradición dice que la Santísima Virgen le animó a acudir a Ella a través de la oración para acabar con la herejía y el pecado; cuentan que cuando Santo Domingo de Guzmán empezaba a desanimarse al ver que en los sitios donde predicaba la gente no se convertía y la herejía no se alejaba, le pidió a Nuestra Señora le iluminara algún remedio para conseguir la salvación de aquellas personas y que Ella le dijo en una visión:

 “Estos terrenos no producirán frutos de conversión sino reciben abundante lluvia de oración”.

Desde entonces el santo se dedicó a hacer rezar a las gentes el Padre Nuestro y el Ave María y a recomendarles que pensaran en los misterios de la Vida, Pasión y Muerte de Jesús.

Muy pronto las conversiones fueron muy numerosas y las gentes de aquellas regiones volvieron a la fe cristiana verdadera. Uno de los futuros discípulos de Santo Domingo, Alain de Roche, comenzó a establecer Cofradías del Rosario para promover su rezo. La forma de Rosario que tenemos hoy en día se cree que data de su época (siglo XIII).

 A través de los siglos, los santos y los papas han recomendado el Rosario, como una oración adecuada para animar la vida cristiana y la vida interior de oración.

El Rosario ha sido llamado “la preparación” para la contemplación y la oración de los santos. Si bien las manos y los labios están ocupados con las oraciones, la mente medita sobre los misterios de la Encarnación y la Redención representados en los diferentes Misterios que comprende el rezo del Rosario. De esta manera, el corazón, la mente y el alma del cristiano se forma de acuerdo con los ejemplos del Evangelio del Salvador y su primera discípula, su Madre. Hoy por hoy, después de la Santa Misa, el Rosario es quizás la devoción más practicada por los fieles. Lo maravilloso del Santo Rosario no es la repetición de las avemarías sino la experiencia de la unidad que se conforma en todo el mundo entero para alabar y bendecir a Dios por los motivos inmensos de su amor para con la humanidad.

Es una rica costumbre de la piedad popular donde la Santísima Virgen se hace universal y de mucha importancia para los creyentes. Es la magnífica oportunidad que tenemos todos de experimentar en la fe ese amor a Dios en María Santísima, a la cual le había confiado el mismo Dios participar de una manera peculiar en su misión salvífica. Es el santo Rosario el lugar para reconocer a María Virgen como la Madre del Señor Jesús y en el plano de la gracia, Madre de todos nosotros. Es a la vez el reconocimiento de que Dios a través de Ella interviene a favor nuestro.


La Virgen nos invita a rezar el rosario
Nuestra Madre nos invita a rezar el rosario:


EN LOURDES
Es durante el rezo del santo Rosario cuando la Santísima Virgen se le aparece a Bernardita Soubirous, en Lourdes, y lo reza con ella. La Santísima Virgen se le apareció por primera vez a Bernardita Soubirous, de 14 años, el 11 de Febrero de 1858. El hecho tuvo lugar en la gruta de Masabielle, a orillas del río Gave. Nos cuenta la propia Bernardita:


-“… Al levantar la cabeza mirando a la gruta vi a una Señora toda vestida de blanco, con un cinturón azul y en cada pie una rosa amarilla del color de la cadena de su rosario; las cuentas de éste eran blancas”.


“…Entonces metí la mano en el bolsillo y saqué el rosario… La Señora tomó el rosario que tenía entre sus manos e hizo la señal de la cruz… Me arrodillé y recé el Rosario en presencia de la hermosa Señora… Ella pasaba las cuentas de su rosario entre sus dedos, pero sin mover los labios.

Únicamente al final de cada decena repetía conmigo el Gloria”.


“… La segunda vez fue el domingo siguiente (14 de Febrero)…


Llegadas allí, cogimos cada una el rosario y nos pusimos de rodillas para rezarlo. Apenas terminado el primer misterio, vi a la Señora…”


“…Llegada a la gruta ( el 25 de Febrero ) y después de rezar el Rosario, le pregunté su nombre de parte del Señor Párroco… Ella, con los brazos inclinados al suelo, levantó su mirada al cielo y me dijo entonces, juntando las manos a la altura del pecho: -‘Yo soy la Inmaculada Concepción”.


El Papa Pío IX había proclamado el dogma de la Concepción Inmaculada de María el 8 de Diciembre de 1854. La Virgen se le apareció a Bernardita un total de 18 veces. La Virgen le habló a Bernardita en Patois (dialecto). Bernardita nació el 7 de Enero de 1844 y murió el 16 de Abril de 1879. Fue canonizada por Pío XI en 1933.

EL MENSAJE DE LA VIRGEN

La enseñanza espiritual que dejó Nuestra Señora para todo el mundo. El Mensaje que la Santísima Virgen dio en Lourdes, puede resumirse en los siguientes puntos: 1.-Es un agradecimiento del cielo por la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, que se había declarado cuatro años antes por Pio IX (1854), al mismo tiempo que así se presenta Ella misma como Madre y modelo de pureza para el mundo que está necesitado de esta virtud.


2.-Derramó innumerables gracias de sanaciones físicas y espirituales, para que nos convirtamos a Cristo en su Iglesia.


3.-Es una exaltación a las virtudes de la pobreza y humildad aceptadas cristianamente, al escoger a Bernadette como instrumento de su mensaje.


4.-Un mensaje importantísimo en Lourdes es el de la Cruz. La Santísima Virgen le repite que lo importante es ser feliz en la otra vida, aunque para ello sea preciso aceptar la cruz. “Yo también te prometo hacerte dichosa, no ciertamente en este mundo, sino en el otro”


5.-En todas las apariciones vino con su Rosario: La importancia de rezarlo.


6.-Importancia de la oración, de la penitencia y humildad (besando el suelo como señal de ello); también, un mensaje de misericordia infinita para los pecadores y del cuidado de los enfermos.


7.-Importancia de la conversión y la confianza en Dios.


EN FATIMA


En las 6 apariciones de Fátima, la Virgen pidió el rezo diario del Rosario, y en la última se identificó como la Señora del Rosario.


En la primera aparición en Fátima, el 13 de Mayo de 1917, les dice la Virgen a los 3 pastorcitos:


-“ Rezad el Rosario cada día para obtener la paz en el mundo y el fin de la guerra”.

En la 2ª aparición, el 13 de Junio del mismo año, le dice la Virgen a Lucía:


-“Quiero que reces el Rosario cada día”


-“Yo quiero que continúes rezando el Rosario cada día, en honor de Nuestra Señora del Rosario, para obtener la paz en el mundo y el fin de la guerra, porque sólo Ella puede ayudarte”.

El 19 de Agosto, en la 4ª aparición, la Virgen le insiste:


-“Quiero que continúes rezando el Rosario todos los días”.


-“Continuad rezando el Rosario para obtener el fin de la guerra”.
(la muchedumbre rezaba el Rosario mientras esperaba la aparición )


En la 6ª y última aparición a los 3 pastorcitos, el 13 de Octubre de 1917, les dice la Virgen María:


-“ Yo soy la Señora del Rosario. Continuad siempre rezando el Rosario cada día. La guerra va a su fin y los soldados pronto regresarán a sus casas”.


Capítulo III  Santo Rosario, modo de rezarlo

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y modo de del Espíritu Santo. Amén.


Acto de contrición


Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.

 - Señor ábreme los labios,

- y mi boca proclamará tu alabanza.


- Dios mío, ven en mi auxilio,
- Señor, date prisa en socorrerme.

- Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
- Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ahora se nombra el misterio que se va a considerar según el día de la semana; luego se reza un padrenuestro, diez avemarías y gloria.


Después se reza:


“María, Madre de Gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.”


Y se continúa con el siguiente misterio.


Al terminar los cinco misterios se rezan tres avemarías especiales, previas a las letanías:

Dios te salve, María, Hija de Dios Padre, llena eres...

Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo, llena eres...

Dios te salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo, llena eres...

Se continúa con la Letanía Lauretana

 

V- Señor, ten piedad                        R/ Señor, Ten Piedad

V- Cristo, ten piedad                        R/ Cristo, Ten Piedad

V- Señor, ten piedad.                       R/ Señor, Ten Piedad

V- Cristo, óyenos.                             R/ Cristo, óyenos

V- Cristo, escúchanos.                      R/ Crsito, escúchanos

V- Dios, Padre celestial,                    R/ ten misericordia de nosotros.

V- Dios, Hijo, Redentor del mundo,   R/ ten misericordia de nosotros.  

V- Dios, Espíritu Santo,                     R/ ten misericordia de nosotros.

V- Santísima Trinidad, un solo Dios,  R/ ten misericordia de nosotros.

V- Santa María,                                 R/ Ruega por nosotros

V- Santa Madre de Dios,

V- Santa Virgen de las Vírgenes,

V- Madre de Cristo,

V- Madre de la Iglesia,

V- Madre de la divina gracia,

V- Madre purísima,

V- Madre castísima,

V- Madre siempre virgen,

V- Madre inmaculada,

V- Madre amable,

V- Madre admirable,

V- Madre del buen consejo,

V- Madre del Creador,

V- Madre del Salvador,

V- Madre de misericordia,

V- Virgen prudentísima,

V- Virgen digna de veneración,

V- Virgen digna de alabanza,

V- Virgen poderosa,

V- Virgen clemente,

V- Virgen fiel,

V- Espejo de justicia,

V- Trono de la sabiduría,

V- Causa de nuestra alegría,

V- Vaso espiritual,

V- Vaso digno de honor,

V- Vaso de insigne devoción,

V- Rosa mística,

V- Torre de David,

V- Torre de marfil,

V- Casa de oro,

V- Arca de la Alianza,

V- Puerta del cielo,

V- Estrella de la mañana,

V- Salud de los enfermos,

V- Refugio de los pecadores,

V- Consoladora de los afligidos,

V- Auxilio de los cristianos,

V- Reina de los Ángeles,

V- Reina de los Patriarcas,

V- Reina de los Profetas,

V- Reina de los Apóstoles,

V- Reina de los Mártires,

V- Reina de los Confesores,

V- Reina de las Vírgenes,

V- Reina de todos los Santos,

V- Reina concebida sin pecado original,

V- Reina asunta a los Cielos,

V- Reina del Santísimo Rosario,

V- Reina de la familia,

V- Reina de la paz.


V- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R/ perdónanos, Señor.
V- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R/ escúchanos, Señor.
V- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R/ ten misericordia de nosotros


Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios: no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita.


V/ Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
R/ para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

 Oración.
Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de este mundo y disfrutar de las alegrías eternas.

V/ Por Cristo nuestro Señor. R/ Amén. 


MISTERÍOS DEL SANTO ROSARIO

 

 

Misterios  Gozosos

 

1er misterio de gozo:

“la encarnación del hijo de Dios” (lucas 1,26-38). “

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril. porque ninguna cosa es imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue.”

MEDITACION
Alegrémonos todos: Dios viene a nuestro encuentro. Jesús se hace hombre para ti, para mí, para la humanidad. Ahora, como hizo María, cada uno de nosotros también tiene que decir Sí, sí a Cristo, sí a la salvación, sí a nuestro Redentor, sí a lo que Dios nos quiera pedir en nuestras vidas. Meditando el “hágase” de María tendremos un ejemplo y una ayuda muy grande para aprender a decir que sí a la voluntad del Padre. Participemos del Sí de María y vivamos con gozo la llegada del Señor.

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2º misterio de gozo.

“La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel” (Lucas 1,39-53) “

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?. Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!». Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada”.

MEDITACION
Dejándolo todo, la Virgen María acude en ayuda de su prima anciana. En aquel entonces el transporte no debía ser muy bueno pero la Virgen aún así se fue desde Nazaret a un pueblo en las afueras de Jerusalén, a la otra punta de Israel. La Madre de Dios acude a servir como ejemplo de lo que debe ser nuestra vida entera: no anteponer nuestras necesidades, observar las necesidades de los demás y estar cerca para acudir a ayudar, a ofrecer lo que tenemos. La Virgen lleva en su seno a Jesús, así deberíamos acudir nosotros también llevando con nosotros a Jesús para dárselo a los demás.

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3º misterio de gozo

“El Nacimiento del Hijo de Dios en Belén”. (Lc 2,6-19) “

Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el Angel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.» Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.» Y sucedió que cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado.» Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón”.

MEDITACION
¡Nos ha nacido el Salvador! Acojamos al Señor en nuestro corazón, dejemos un hueco del corazón tan ocupado en otras cosas. Llenos de alegría recibamos a Jesús que sale a nuestro encuentro. Dios ha nacido para estar con nosotros, para encontrarse con cada uno de nosotros y quedarse. Contemplemos este gran misterio, el rostro del niño Jesús recién nacido, vulnerable, que necesita de ti, que necesita de mí, y vayamos a postrarnos ante Él como hicieron los pastores.

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4º misterio de gozo.
“La Presentación del Niño en el Templo“. (Lc 2,22-35) ”

Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor. Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos,. luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.» Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él. Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones”.

MEDITACION
María cumple en todo con la voluntad del Padre, una vez más es ejemplo de entrega a Dios y aquella que es pura para cumplir con la Ley de Dios, acude al templo a llevar dos tórtolas después de pasar el tiempo de purificación. Qué grande es el ejemplo de María que con su vida camina siempre junto al Señor y nos muestra el camino de la salvación.

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5º misterio de gozo.

“El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo” (Lc 2,41-52) “

Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca. Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.» El les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

MEDITACION
Tú eres nuestro Maestro, Señor, Tú nos enseñas y nos muestras a Dios y cuánto amor nos tiene, Tú nos llevas a Él como Buen Pastor. Te vemos entre los doctores preguntando, respondiendo, enseñando el camino. Sólo hay un camino posible: cumplir la voluntad de Dios con amor. Como José y María nosotros tampoco entendemos nada, pensamos que vamos por buen camino, sin rezar si es ese el camino que Tú quieres para nosotros. Concédenos, Señor, aprender a amar a Dios en todas las situaciones de nuestra vida, aún sin entender a veces tu voluntad, y que te amemos siempre cada día más en cada circunstancia.


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Misterios Dolorosos

1er misterio de dolor.

“La oración en el huerto” (Mateo 26, 36-46) “

Entonces va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.» Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dice: «Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo.» Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú.» Viene entonces donde los discípulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: «¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.» Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así: «Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.» Volvió otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban cargados. Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras. Viene entonces donde los discípulos y les dice: «Ahora ya podéis dormir y descansar. Mirad, ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores.¡Levantaos!, ¡vámonos! Mirad que el que me va a entregar está cerca.»

MEDITACION
“Velad y orad” nos pide el Señor. Así nos enseña la necesidad de la oración para no caer en tentación, para conocer y poder llevar a cabo la voluntad del Padre en nuestras vidas. Acompañar a Cristo en este primer misterio doloroso nos hace contemplar cómo todos los sucesos de nuestra vida tienen sentido y están llenos del amor y de la compañía de Dios. Nunca estamos solos y aún menos en los momentos dolorosos de nuestras vidas. Que el Señor nos conceda realizar siempre su voluntad y no nos apartemos de aquello por lo que el Señor quiere que pasemos, y que se haga siempre su voluntad y no la nuestra.


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2º misterio de dolor.

La Flagelación del Señor. (Juan 18,36-38; 19,1)

Respondió Jesús: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí.» Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres Rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para est he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.» Le dice Pilato: «¿Qué es la verdad?» Y, dicho esto, volvió a salir donde los judíos y les dijo: «Yo no encuentro ningún delito en él. Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle.”

MEDITACION
Fuiste amarrado y azotado por mis pecados, das tu vida con todas las consecuencias, quieres salvarme y no escatimas en amor por mí. Un poco de tu entrega sería suficiente para que pudiéramos llevar adelante lo que nos encomiendas, para hacer apostolado, para acercar almas a Dios, para convertirnos cada día un poco más, para ser conscientes de la responsabilidad que tenemos en nuestra vida: ¡no podemos desperdiciar el gran don de la fe! Enséñanos a tener perseverancia en nuestras obras y que no nos rindamos ante las dificultades o las pequeñas persecuciones, que, como los mártires que ya han dado la vida por ti, sepamos ofrecerte nuestras vidas.


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3º misterio de dolor.

“La Coronación de espinas” (Mc 15,14-17; Mt 27,24-30)

La gente volvió a gritar: «¡Crucifícale!» Pilato les decía: «Pero ¿qué mal ha hecho?» Pero ellos gritaron con más fuerza: «Crucifícale!» Pilato, entonces, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuera crucificado. Los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al pretorio y llaman a toda la corte. Le visten de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñen. Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: «Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.» Y todo el pueblo respondió: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!» Entonces, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado. Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.”

MEDITACION
Qué cansancio, ¿para qué seguir adelante? ¿Para qué soportar tanta humillación? Mejor es vivir la fe en la intimidad, cómodamente ¿Para qué servir a los demás? ¿Para qué hablar de Dios? ¿Para que me escupan, me insulten, me humillen públicamente? Todo este sufrimiento, ¿para qué? ¿Por qué? Por amor, por amor a Ti, Señor, por que Tú nos miras a los ojos y nos das la dignidad de ser llamados hijos de Dios. El sufrimiento y la humillación en estos misterios no son en vano, son para darnos vida, para darnos la vida en Dios. Así nos ofreces la vida eterna, junto a Ti. 3er misterio doloroso

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4º misterio de dolor.
“Jesús con La Cruz a cuestas” (Lc. 23, 26-33)


“Cuando le llevaban, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevará detrás de Jesús. Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos. Porque llegarán días en que se dirá: ¡Dichosas las estériles, las entrañas que no engendraron y los pechos que no criaron! Entonces se pondrán a decir a los montes: ¡Caed sobre nosotros! Y a las colinas: ¡Cubridnos! Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?» Llevaban además otros dos malhechores para ejecutarlos con él. Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.”

MEDITACION
No nos dejes nunca abandonar nuestra cruz, Señor, danos fortaleza para llevarla hasta el final, para pedirle a María que nos acompañe en nuestro camino, pero que nunca dejemos nuestra cruz, aunque se haga muy pesada, especialmente algunos días, y creamos que no podemos seguir. Aunque caigamos un montón de veces, aunque no soportemos su peso, que seamos fieles y nunca escojamos lo fácil, que siempre escojamos la fidelidad. Que María interceda ante Dios por nosotros y sepamos hacer un hueco a María en nuestro corazón, que nos ayudará a llevar la cruz.

 
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5º misterio de dolor.
“Jesús muere en la Cruz” (Jn 19,25-30)


“Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.» Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu.”

MEDITACION
Has muerto en la cruz por todos nosotros. Después de sufrir todo un Calvario has muerto, pero tu muerte no es en vano. Aunque muchos lo crean, tu muerte es fértil, viene cargada de frutos. Tu muerte sirve para dar vida a toda la humanidad, para enseñarnos el verdadero amor, para mostrarnos el camino a Dios. Esta muerte no es un fracaso, es el mayor de los triunfos: con ella has vencido a la muerte y ya no tenemos nada que temer, Tú nos ofreces la vida eterna.


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Misterios Gloriosos

1er misterio de gloria.
“La Resurrección del Señor” (Marcos 16,5-8)


“Y entrando en el sepulcro vieron a un joven sentado en el lado derecho, vestido con una túnica blanca, y se asustaron. Pero él les dice: «No os asustéis. Buscáis a Jesús de Nazaret, el Crucificado; ha resucitado, no está aquí. Ved el lugar donde le pusieron. Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro que irá delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo.» Ellas salieron huyendo del sepulcro, pues un gran temblor y espanto se había apoderado de ellas, y no dijeron nada a nadie porque tenían miedo...”

MEDITACION
Tú siempre cumples tus palabras, prometiste no dejarnos solos y así ha sido: te has quedado para compartir cada paso que damos. En tu gloriosa Resurrección contemplamos cómo la muerte está definitivamente vencida, la muerte ya no tiene la última palabra, el sufrimiento tampoco. Has dado sentido a nuestra existencia, por Ti merece la pena morir. Has ido, Tú primero, al cielo para hacernos un lugar, para reservarnos nuestro sitio. ¡Gracias, Señor!

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2º misterio de gloria.
“La Ascensión del Señor” (Mt. 28,18-20; Hechos 1,9-11)


“Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.» Y dicho esto, fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocultó a sus ojos. Estando ellos mirando fijamente al cielo mientras se iba, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco que les dijeron: «Galileos, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Este que os ha sido llevado, este mismo Jesús, vendrá así tal como le habéis visto subir al cielo.»

MEDITACION
Contemplamos tu subida a los cielos, para muchos nos abandonas, pero ¡qué pobreza de corazón si sentimos eso! En realidad te quedas con nosotros, somos templo de tu Espíritu Santo. Nos acompañas y nos acompañarás el resto de nuestras vidas. Permítenos, Señor, seguir contemplándote en la Eucaristía, en nuestros hermanos más necesitados, en la Iglesia y sus pastores, en las personas que nos rodean, en nuestras familias... Fortalece nuestra fe para que crezcamos todos los días un poco más y seamos portadores de tu Espíritu.


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3º misterio de gloria.
“La Venida del Espíritu Santo” (Hechos 2,1-4) 

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.”

 

MEDITACION
Envíanos tu Espíritu, Señor, concédenos sabiduría para contemplar los misterios de tu vida y hacerlos vida nuestra. Otro de tus regalos. Señor fundaste tu Iglesia, mi Iglesia, de la que formo parte y por tanto de la que soy responsable. ¿Trabajo suficiente por la Iglesia? ¿Soy de los que la critico como si no fuera conmigo? ¿Veo dos o más Iglesias, la de los curas, la de las monjas, la mía...? ¿Pienso y rezo por la unidad de los cristianos? Que el Espíritu Santo nos colme de todos sus dones que tanto necesitamos para llevar a cabo las tareas que nos encomienda el Señor en su Iglesia.


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4º misterio de gloria.
“La Asunción de Nuestra Señora” (Ap. 21, 1-2)

Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva - porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya. Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo.

MEDITACION
¡Qué alegría me da, Madre, verte subir a los cielos! Contemplo maravillado cómo te invita a subir nuestro Señor. ¡Está tan deseoso de tenerte cerca de Él! María, que yo también tenga sed de estar contigo. Pon en mi corazón el deseo de permanecer siempre contemplando tu sonrisa. Que ninguna otra cosa desvíe mi atención a lo que no es realmente importante. Subir al Cielo. Ese es también mi deseo. Estar contigo y, junto a ti, con Jesús, y con Dios Padre, y con el Espíritu Santo, y con san José, y con los ángeles, y con los mártires, y con los apóstoles... Haz que ya en la tierra tenga mi corazón puesto en el tesoro que nunca acaba.

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5º misterio de gloria.

“La Coronación de María Santísima” (Ap. 11, 19a; 12, 1. 3-6a. 10ab)

  Apareció una figura portentosa en el cielo Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el arca de su alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada. Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas. Su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz. La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono. Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada 1.260 días. Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.

MEDITACION
Jesús, que crezca nuestro amor a tu madre la Virgen María. Es Reina y Señora de todo lo creado, ejemplo y guía que nos lleva a ti. Virgen María, Madre nuestra, intercede siempre por no sotros ante Dios para que un día nosotros podamos estar contemplando el rostro del Padre.

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Misterios Luminosos

1º misterio de luz.
” El Bautismo de Jesús” (Mateo 3, 13-17) 

Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: «Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?» Jesús le respondió: «Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia.» Entonces le dejó. Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.»

MEDITACION
Renovemos nuestro Bautismo, donde Dios nos regeneró, y nos convirtió en hijos suyos. Dios nos lavó y limpió del pecado. Cristo nos enseña el camino hacia el Padre, un camino que, aunque a veces puede tener dificultades, siempre está lleno de alegrías. El Señor nos acompaña e ilumina nuestro camino. Vamos a acercarnos a Dios para que Él limpie nuestro pecado y nos dé fortaleza para no desfallecer en el camino de la fe, para que sepamos actuar como hijos de Dios que somos.


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2º misterio de luz.
“Las Bodas de Caná” (Juan 2, 1-12)

Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: “No tienen vino” Jesús le responde: “¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora” Dice su madre a los sirvientes: “Haced lo que él os diga”. Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una. Les dice Jesús: “Llenad las tinajas de agua” Y las llenaron hasta arriba. “Sacadlo ahora, les dice, y llevadlo al maestresala” Ellos lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llama el maestresala al novio y le dice: “Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora” Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en Él sus discípulos.

MEDITACION
¡Gracias María! Una vez más intercedes por nosotros y muestras que nuestra vida entera te importa, que te importamos nosotros y todas nuestras cosas. Aquello que es importante para nosotros es también importante para Ti. Cristo también nos da una lección a los cristianos, debemos ser alegres, divertirnos y celebrar los hechos relevantes de nuestra vida-, estar en los lugares llevando la alegría que da la fe y conocer a Dios y transformar nuestros ambientes como Cristo transformó el agua en vino. Con el apoyo de María, nuestra Madre, seguro que sabremos cómo y de qué manera debemos transformar el mundo.


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3º misterio de luz.
“La Proclamación del Reino de Dios invitando a la Conversión”. (Marcos 1,14-20) 

Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y procla maba la Buena Nueva de Dios: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva.» Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres.» Al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; y al instante los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras él.

MEDITACION
Señor, convierte nuestro corazón endurecido por el pecado, endurecido por nuestras miserias, acércanos a ti, inclina nuestro corazón a tus mandatos, haz que seamos fieles a ti y que creamos en tu palabra. Haz que salgamos nosotros también a proclamar la Buena Nueva, que no enterremos nuestros talentos, que ofrezcamos la salvación a los demás. Pero para llevar la Buena Nueva debemos hacer un esfuerzo por conocerla, debemos estar formados para poder comunicar a los demás el mensaje de la salvación. Que nos acerquemos a ti para acercar a los demás a la Verdad.


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4º misterio de luz.
“La Transfiguración de Jesús” (Lucas 9, 28-36)


Sucedió que unos ocho días después de estas palabras, tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar. Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante, y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías; los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén. Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Y sucedió que, al separarse ellos de él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, es bueno estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías», sin saber lo que decía. Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una nube y los cubrió con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor. Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle.» Y cuando la voz hubo sonado, se encontró Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días, no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.

MEDITACION
Estamos necesitados de conversión para que realmente el amor que te debemos nos transfigure en otros Cristos. Si no nos acercamos a la oración ¿quién va a llevar a cabo esa transfiguración? ¿Nosotros solos? La oración nos ayuda a conocer la voluntad del Padre sobre lo que ocurre en nuestras vidas, le contamos aquello que Él sólo conoce, nuestras intimidades, nuestras alegrías... Mantener una relación viva de amor con Dios es crecer en la fe y en la esperanza de nuestra salvación. Señor, transfigura nuestros corazones y ayúdanos a no perder de vista el camino, no dejes que nos acomodemos.


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5º misterio de luz.
“La Institución de la Eucaristía” (Juan 13,1. Mateo 26, 26-30) 

 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: “Tomad, comed, éste es mi cuerpo” Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: “Bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé de este producto de la vid hasta el día aquel en que lo beba con vosotros, nuevo, en el Reino de mi Padre” Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.

MEDITACION
¡Qué gran regalo! Justo antes de entregar tu vida por nosotros, decides quedarte con nosotros, quedarte en la Eucaristía para que podamos estar contigo, podamos adorarte y decirte que te queremos. Al contemplar este misterio de la institución de la Eucaristía deberíamos hacer una acción de gracias, levantar la vista al cielo para decirle a Dios ¡GRACIAS! Gracias porque no me has dejado solo porque tú has querido acompañarme en mi vida, porque Tú has querido quedarte con tu Iglesia. Señor concédenos acudir a este sacramento más frecuentemente y con una disposición del corazón cada día mejor.